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Hito

Agenda para psicólogos: el hueco entre sesión y sesión

Agenda para psicólogos: el hueco entre sesión y sesión

El paciente se va a las 11:50 y el siguiente entra a las 12. En esos diez minutos se cruzan la hora, si vino y si quedó algo por cobrar. El cuaderno está en el cajón. El chat tiene el «¿podemos pasar al viernes?» de anoche, mezclado con un audio que no es de este paciente. A las 12 la puerta suena y lo que no se asentó queda para la noche, cuando ya no se distingue qué era de quién.

Eso no es desorden de consultorio. Es lo que pasa cuando la semana de quien atiende sesiones no tiene un lugar propio.

Por qué una agenda para psicólogos no es un calendario genérico

Una agenda para psicólogos tiene que aguantar un oficio chico y repetido: la misma persona, el mismo día, cada siete o quince, a veces una vez al mes. Un calendario pensado para reuniones de equipo muestra bloques. No dice, en el minuto en que uno se va y el otro no entró, si esa hora sigue siendo de esta persona.

El hueco entre una sesión y la otra es corto. Si en ese rato hay que armar de nuevo lo que acaba de pasar, la cabeza llega a la siguiente sesión todavía ordenando la anterior. La agenda, acá, no organiza proyectos. Protege la hora.

Lo que choca en esos diez minutos

La hora, la asistencia y el cobro no piden tres explicaciones. Piden caber en el mismo rato, de la misma persona, antes de que suene el timbre. Si cada una vive en otro lado, esos diez minutos se gastan en buscar, no en cerrar la sesión que se fue.

Cómo queda escrito lo de cada paciente, con historial, asistencia y cobros, está en la ficha de cliente. Cómo deja de cargarse el mismo turno una y otra vez está en citas que se repiten. El hueco es otra cosa: no alcanza para rehacer ninguna de las dos entre una puerta y la otra.

El chat no es la historia clínica, ni la agenda

El hilo junta el cambio de horario con un audio que no es de este paciente. Eso no es la historia clínica: lo que se trabajó en la sesión no cabe ahí, y una agenda tampoco la reemplaza. Tampoco es la agenda: no está ordenado por persona ni por hueco. A las 11:50, mirar el chat es mirar otra cosa.

Empezar con esta semana, no con el archivo entero

No hace falta pasar años de pacientes a un lugar nuevo. Alcanza con quienes ya vuelven esta semana, y con dejar cerrada la visita antes de que entre la siguiente. El archivo viejo puede esperar.

Con la visita de las 11 cerrada, el timbre de las 12 no pide armar de nuevo la anterior. Esos diez minutos alcanzan para mirar la hora que viene.

Hito es la agenda en el celular para ese ritmo, y la ficha de cada visita: asistencia, cobros y la próxima cita. No es historia clínica. Conocé Hito.